El fanatismo remite a "pasión". A pasión exagerada, en especial por cuestiones políticas y religiosas. Pero a veces con la pasión alcanza. No debe ser exagerada precisamente. Con tenerla... ruge.
El término -pasión- es complejo. Puede significar también "pasión sublimada", es decir no-instintiva. Puede una persona estar llena de pasión, y que sólo se refleje en su trabajo.
Por ende fanatismo termina teniendo varias acepciones:
Defensores de causas diversas: por ejemplo Ecología, Modernismo... Anti-Modernismo...
Devotos de alguna religión: por ejemplo la que nos inculcaron padres y abuelos.
Trabajadores "adictos": "Workaholics" como suele decirse actualmente.
No son categorías excluyentes. Yo me considero fanático de las tres formas. Es más: todos somos fanáticos defensores de nuestras formas de vivir.
Modernidad querida:
Fanáticos somos todos...
...pequeños leones
territoriales.


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